
Semmelknödel
El Semmelknödel surgió de la necesidad práctica de no desperdiciar el pan — una preocupación central en la cocina rural austriaca, donde los panecillos duros eran demasiado valiosos para tirarlos. Las albóndigas aparecen en registros culinarios austriacos desde el siglo XVIII, como plato básico para campesinos y, más tarde, adoptadas en la cocina urbana como guarnición clásica para asados con salsa, junto a guisos como el gulash. En muchas regiones austriacas, las mismas albóndigas, cortadas en rodajas y ligeramente fritas en mantequilla con un huevo batido vertido encima, se convierten en un plato aparte llamado Knödel mit Ei — prueba de la versatilidad de la receta base. La clave de la textura perfecta está en la proporción correcta de leche y pan: demasiada leche hace que se deshagan al hervir, demasiado poca las deja secas y duras en el centro.
Panecillos de unos días
Se usan panecillos blancos duros, cortados en cubitos — el pan fresco absorbe demasiada humedad y arruina la textura.
Remojados en leche tibia
Los cubitos de pan se remojan en leche tibia con cebolla salteada, hasta absorberla por completo, sin volverse papilla.
Ligados con huevos y perejil
Los huevos y el perejil picado ligan la mezcla y aportan sabor, formando una masa que se moldea fácilmente en bolas.
Cocidos en agua, no en caldo
Las albóndigas se cuecen en agua salada a fuego lento, nunca a hervor fuerte, para que no se deshagan.
Ingredientes 4 raciones
- 8 panecillos blancos, de unos días, cortados en cubitos
- 1 taza de leche tibia
- 1 cebolla pequeña, finamente picada
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 huevos grandes
- 3 cucharadas de perejil fresco picado
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 1 cucharadita de nuez moscada rallada
- 2 cucharadas de harina, si es necesario para la consistencia
Cómo prepararlo
- 1CORTA EL PAN: Corta los panecillos duros en cubitos pequeños, de aproximadamente 1cm, y ponlos en un bol grande.
- 2Sofríe la cebolla picada en mantequilla a fuego lento, hasta que quede translúcida y suave, sin dorarse.
- 3VIERTE LA LECHE: Vierte la leche tibia, con la cebolla sofrita, sobre los cubitos de pan.
- 4Deja reposar la mezcla 15-20 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que el pan absorba toda la leche y quede suave, manteniendo la forma de los cubitos.
- 5AÑADE LOS HUEVOS: Añade los huevos batidos, el perejil picado, la sal, la pimienta y la nuez moscada a la mezcla de pan.
- 6MEZCLA: Mezcla bien con la mano o con una cuchara de madera, hasta obtener una masa homogénea que se mantenga unida.
- 7Si la mezcla está demasiado blanda para moldear, añade un poco de harina, una cucharada a la vez.
- 8MOLDEA LAS ALBÓNDIGAS: Con las manos húmedas, moldea la mezcla en bolas del tamaño de una naranja pequeña, presionando firmemente para compactarlas.
- 9HIERVE EL AGUA: Lleva a ebullición una olla grande con agua salada, luego reduce a fuego lento, apenas burbujeando.
- 10COCINA LAS ALBÓNDIGAS: Sumerge las albóndigas en el agua a fuego lento y cocínalas 15-20 minutos, sin tapar, volteándolas una vez a la mitad del tiempo.
- 11VERIFICA: Una albóndiga está lista cuando flota a la superficie y, al cortarla, ya no tiene centro húmedo.
- 12SIRVE: Retira las albóndigas con una espumadera y sírvelas de inmediato, calientes, junto a un plato principal con salsa.
Información nutricional
por ración (~350 g)
Valores nutricionales estimados.
Combina perfectamente con







